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¿a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de incertidumbre?

La incertidumbre es la falta de un conocimiento adecuado sobre una situación que nos lleva a la duda de lo que acontecerá. Nos genera una sensación de inseguridad y temor que, en ocasiones, puede llegar a bloquearnos. Se sustenta por preocupaciones y pensamientos sobre hechos que predecimos que pueden ocurrir en un futuro y que tendemos a interpretar de forma negativa.

Sin embargo, estamos acostumbrados a buscar seguridad en nuestra vida, queríendolo tener todo bajo control y, ello no nos facilita el saberla gestionar y aceptar, sino más bien todo lo contrario, nos puede llevar a cierto malestar y ansiedad.

 ¿Cuántas veces te has imaginado tu futuro: lo qué harás, dónde estarás en unos años y, has podido experienciar en tu «propia piel», que poco se parece a lo que habías previsto?

Como vemos, es imposible tener la certeza absoluta acerca de lo que ocurrirá en nuestro futuro y la vida misma nos lo ha demostrado. En ocasiones, nos vemos atrapados por esas preocupaciones a las que damos vueltas una y otra vez, e incluso llegándonos a bloquear impidiéndonos que podamos tomar acción para disminuir o hacer desaparecer esta incertidumbre.

Seguro tenías planes de futuro que, en un cerrar y abrir de ojos, se han esfumado y has tenido que reestructurar tu día a día.

Ya no solo eso, sino que la incertidumbre la puedes encontrar en múltiples momentos de tu día a día. Por ejemplo, haces un trayecto en coche y piensas llegar a una hora concreta al lugar de destino. Tu coche tiene una avería y todo lo que habías planeado cambia. O bien, has hecho planes de futuro con tu pareja y un día ésta te dice que quiere dejar la relación y toda tu vida futura se desestructura. Podríamos decir un sinfin de situaciones diarias que acaban modificándose porque la vida está en continuo cambio.

 

¿QUÉ OCURRE CUANDO tras una secuela de uN ACCIDENTE O UNA ENFERMEDAD, TE SIENTES INCAPAZ DE SALIR ADELANTE POR TUS PROPIOS MEDIOS?

Después de una experiencia traumático como esta experimentas una desestructuración de tus patrones de adaptación y, en un principio, te resulta complicado poder elaborar el significado de lo que te pasa.

Es una situación que genera cambios en las condiciones de desarrollo y de socialización a los que debes adaptarte de nuevo. En este momento aparece la incertidumbre por el desenlace, por la posibilidad o no, de poder seguir realizando en un futuro lo que llevabas haciendo hasta el momento, aunque sea de diferente forma. Quieres saber si volverás a ser el de antes, si podrás cumplir con tus proyectos y sueños que te habías marcado, si podrás continuar trabajando de lo que hacías…  En síntesis, la pregunta clave que te formulas es: “¿cómo será tu futuro?”

Aquí es donde la incertidumbre reclama una respuesta decisiva, concisa y determinante para conseguir adaptarte a ésta. Es bien sabida la probabilidad de trastornos de ansiedad o depresión ante niveles elevados de incertidumbre. Con ello, hay algunos estudios que han analizado la capacidad de la persona con discapacidad para encontrar una oportunidad cuando se enfrentan a la incertidumbre como parte de un proceso de adaptación.

Por una parte, puedes restringirte oportunidades y cerrarte puertas, limitándote a lamentarte y preocuparte de la dificultad que te invade o tomar el camino de una incertidumbre habilitadora que te abre puertas. La primera opción te llevará fácilmente a un estado de ánimo disfórico, deprimido, generándote angustia y, tarde a temprano, deberás tomar acción. La segunda opción por el contrario te llevará a tomar la incertidumbre como una oportunidad para mirar hacia tu interior, aprender a ser consciente y valorarte por tus cualidades.

 El hecho de poner en práctica unas u otras estrategias dependerá de la evaluación que hagas de la incertidumbre. Si esta evaluación es positiva te ayudará en el proceso de adaptación a la incertidumbre. Ésta será la clave para marcarte metas y comenzar el camino hacia ellas.

 

Por ello, te animo a trabajar la incertidumbre, a aprender a valorarla de forma positiva y recuerda que, siempre puedes solicitarme ayuda para descubrir tus propias estrategias para tomarla como una oportunidad y adaptarte a ella satisfactoriamente.

“Si nadie te garantiza el mañana el hoy se vuelve inmenso.”
  Carlos Monsiváis