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Autoestima, confianza en uno mismo

¿Qué es la autoestima?

Cuando te preguntas cómo es tu autoestima, en realidad te estás preguntando cuan valioso o valiosa sientes que eres y cuánto confías en ti mism@. Y es que la autoestima es lo que piensas de ti mism@ y cómo te ves, tanto en tus aspectos físicos como psicológicos. Es tus valores personales, tus posibilidades y limitaciones, tus fortalezas y debilidades… y, como todo ello lo reflejas en tu vida ya sea en el plano personal, social y/o laboral.

Tu puedes ser inteligente, atractiv@, ric@… pero esto no necesariamente te llevará a una sana autoestima. La autoestima no se sustenta por lo que tienes, lo que sabes o lo que eres, sino que depende de cómo te aceptas.

El valor de la autoestima no se ciñe únicamente al hecho de que te sientas mejor sino que también te permite vivir mejor, enfrentarte a los retos y a las oportunidades con mayor capacidad y disposición.

Esa imagen de ti mism@ se empieza a formar en tu infancia y se va modelando a lo largo de tu vida influenciada por las experiencias con las que te vas encontrando.

La autoestima es una experiencia subjetiva que interfiere en todos los ámbitos de tu vida

La confianza en TI mism@

La confianza en ti mism@ es uno de los pilares de la autoestima. Es la convicción que tienes en tus conocimientos y en tus capacidades. Es tu convencimiento en relación a tus propias habilidades personales para enfrentarte a los desafíos de la vida y poder alcanzar tus metas. Te permite tener una visión positiva acerca de ti mism@.

El confiar en tus propias habilidades te permitirá aceptarte, que seas capaz de enfrentarte a los desafíos de la vida. Te facilitará el asumir tus propias responsabilidades y el aceptar las cosas que no han salido cómo tú esperas. Aumentará tu capacidad para establecer relaciones adecuadas con los demás y autoafirmarte ante ellos, así como te permitirá gestionar adecuadamente la culpa.

Para ello la clave está en valorar tus logros, tomar los retos de la vida como oportunidades para aprender, identificar y potenciar tus fortalezas, deshacerte de las creencias limitantes («nunca lo conseguiré porque no soy lo suficientemente inteligente», «Eso es imposible de hacer. Ni lo intento»…) y etiquetas («soy un desastre», «soy un negado»…).

La confianza en ti mism@ es la convicción de tener las habilidades personales para enfrentarte a los retos de la vida. Se puede desarrollar haciendo lo que se teme

La importancia de la autoconsciencia en la autoestima

Para tomar consciencia de tu nivel de autoestima debes hacer un viaje de introspección, un viaje hacia tu interior prestando atención al conjunto de creencias, percepciones, evaluaciones y pensamientos que tienes acerca de ti mism@, dado que ello es lo que conforma tu propia valoración.

Es importante estar atent@ a la percepción y al sentido que le das a una situación ya que, la mayoría de las veces predomina ésta sobre la realidad objetiva, y esto influye en las propias conductas respecto a esa situación. Tus pensamientos vienen condicionados por tu experiencia creando creencias que proceden del entorno en el que has vivido y todo ello influye determinando tu percepción. 

Un ejemplo, podría ser que aquella persona que tiene un accidente y deben practicarle una amputación del brazo derecho y tiene que aprender a utilizar una prótesis y «profetiza» que no lo va a conseguir dado la dificultad por el nivel de precisión necesario para agarrar las cosas. Automáticamente empezará a sentir angustia, tristeza, impotencia, desánimo, que a su vez interferirán y limitarán su capacidad para hacer uso de la prótesis. Finalmente, después de unos meses de rehabilitación puede que no consiga coger en pinza un objeto y entonces eso confirmaría su pensamiento inicial.

“Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto”, Henry Ford.

 

¿Qué papel juegan los valores en la autoestima?

Para comprender la autoestima y vivir satisfactoriamente necesitas tener en cuenta también los valores. Estos son los principios y convicciones que tienes que guian tu propia manera de ser y  tu comportamiento. Los valores son como las «gafas» a través de las cuales ves tu vida. Son tus creencias sobre lo que consideras bueno-malo, trascendental-secundario, verdadero-falso… sobre ti y sobre el mundo. No te puedes mostrar indiferente a ellos. De alguna forma condicionan tus capacidades, tu comportamiento y la forma de relacionarte con tu entorno. Si existe una consonancia entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces habrá un equilibrio y por tanto incidirá positivamente en tu bienestar emocional y en tu autoestima. Por el contrario, cuando lo que dices, lo que piensas y como actúas no están alineados es cuando surge el malestar.

Como ejemplo tenemos el de una persona que trabaja en un banco, que destaca por sus valores  de solidaridad y generosidad y empatía, que entran en conflicto con la política del banco. La persona debe cobrar a clientes, que son personas mayores sin acceso a banca online, comisiones por gestiones mínimas. Está yendo en contra de lo que para él es importante en su vida y forma parte de su propia identidad, no sintiéndose valorado ni tenido en cuenta por parte de la empresa.

«Tus valores definen quien eres realmente. Tu identidad real es la suma total de tus valores», Assegid Habtewold.

¿Para qué es importante el respeto a uno mismo?

La forma de respetarte es atendiendo a tus necesidades y deseos y, en la medida de lo posible, satisfacerlos con el objetivo de mantener una sana autoestima.

Si te respetas a ti mism@, también respetarás a los demás y ello llevará, al mismo tiempo que, los demás te traten adecuadamente. Por el contrario, si no te respetas a ti mism@ tiendes a actuar de forma que disminuye tu sentido de valor propio, incluso aceptando un comportamiento del otro inadecuado.

¿Entonces cómo se manifiesta el respeto a uno mismo?

  • Poniendo en práctica la comunicación asertiva, que te anima a expresar tus sentimientos y necesidades a las demás personas.
  • Afirmando tu propio valor personal, comprometiéndote, responsabilizándote y actuando de forma congruente, siendo fiel a lo que piensas y crees.
  • Asumiendo que tienes los mismos derechos que los demás, y debes tratarte con la misma compasión, tolerancia, amabilidad y respeto.
  • Siendo consciente y aceptando tus debilidades de manera que éstas no condicionen tu relación contigo mism@ y potenciar tus fortalezas.

«El autorespeto es la piedra angular de todas las virtudes», John Herschel

¿De qué forma el tener un propósito determina una sana autoestima?

Vivir con un propósito es hacer uso de tus capacidades y habilidades para lograr aquello que realmente te apasiona y te satisface. Ello hace que le des sentido a tu vida.

Una vida con sentido te hace sentir realizad@, que tienes la capacidad para dirigir tu vida y ello aumenta tu autoestima.

Tus propósitos deben ser específicos, realistas y alcanzables, que den respuestas a las preguntas ¿Qué estoy intentando conseguir? ¿Cómo lo estoy haciendo? ¿Por qué pienso que esta es la forma adecuada de hacerlo? ¿Qué pasos me planteo? ¿Puedo añadir algo más para acercarme a mi meta? ¿Qué resultados obtendré? ¿Me llevarán a lo que quiero lograr?… en definitiva, vivir con un propósito es tener un importante nivel de conciencia para descubrir esos recursos positivos que se encuentran en tu interior y que muchas veces desconoces.

Independientemente de cual sea tu historia, es fundamental empezar por entender que tu conducta futura vendrá determinada por la propia valoración de tu mismo y tienes que empezar a emprender acciones orientadas a reforzar tu autoconfianza, cuidando tu pensamiento, tus emociones y tus acciones y llegar a tener esa autoestima y bienestar que tanto deseas.

¿Quieres emprender este viaje hacia una vida con propósito que te haga sentir feliz?

Confía en ti mismo. Sabes más de lo que crees que sabes.

(Benjamin Spock)