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¿Cómo designamos a una persona que padece una malformación, una enfermedad que le impide poder desarrollarse con normalidad, un accidente que le ha causado una lesión medular impidiéndole caminar, una hipoacusia, una parálisis cerebral…?

Los términos para referirse a personas con discapacidades han tenido una constante evolución, desde minusvalía, invalidez, incapacidad, hasta discapacidad, diversidad funcional y persona con capacidades diferentes. Muchas veces, estos conceptos no se utilizan correctamente debido a dificultades para diferenciarlos. La confusión radica, en ocasiones, en qué són terminos diferentes que presentan características comunes.

 

DISCAPACIDAD

En el diccionario de la Real Academia Española, la Discapacidad antes se definía como «Disminución por un problema físico, sensorial o psíquico, que incapacita total o parcialmente para el trabajo u otras tareas». Sin embargo, en la última actualización se elimina la parte que definía la discapacidad como la «disminución por un problema físico, sensorial o psíquico» y se modifica por «Situación de la persona que por sus condiciones físicas o mentales duraderas, se enfrenta con notables barreras de acceso a su participación social». Además, se ha retirado también la palabra «disminuido», que será sustituida por «discapacitado» para referirse a quién «posee una discapacidad».

Así, entendemos la discapacidad como la alteración de las capacidades físicas, psíquicas o sensoriales que limitan la capacidad de la persona para realizar una actividad.  Ésta proviene de la relación entre las condiciones de salud que presenta la persona y el medio ambiente en el que se desarrolla.

 

INCAPACIDAD

La Incapacidad se recoge en el mismo diccionario como «Estado transitorio o permanente de una persona que, por accidente o enfermedad, queda mermada en su capacidad laboral». Incluso recoge la definición específica de Incapacidad laboral como «Situación de enfermedad o de padecimiento físico o psíquico que impide a una persona de manera transitoria o definitiva realizar una actividad profesional y que normalmente da derecho a una prestación de la Seguridad Social».

Así, podemos hablar de incapacidad cuando la persona se encuentra imposibilitada o limitada a la hora de realizar una actividad profesional. En este caso la Incapacidad deriva de la relación entre las condiciones de salud de la persona y el trabajo, pudiendo establecerse una incapacidad temporal o absoluta.

La discapacidad puede coexistir o no con una situación de incapacidad o invalidez. De esta forma, una persona que tenga una discapacidad no tiene porque tener una incapacidad.

 

MINUSVALÍA

La minusvalía es la consecuencia de una deficiencia o una discapacidad, ya sea congénita o adquirida a lo largo de la vida. Restringe o imposibilita el desempeño de un rol «normal» teniendo en cuenta la edad, el sexo y los factores socio-culturales. No tiene por qué darse conjuntamente con una situación de Incapacidad o de Invalidez, sin embargo, se debe alcanzar un porcentaje del 33% para que sea posible declarar ésta.

 

Los conceptos de incapacidad y minusvalía son conceptos utilizados en un marco jurídico-legal, que hacen referencia a un proceso legal o administrativo, para solicitar, por ejemplo, una pensión por discapacidad.

Sin embargo, debemos ser muy cautos a la hora de personalizar estos conceptos como discapacitado, minusválido, inválido, incapacitado… para no herir con nuestras palabras a otras personas o desvalorar sus capacidades. Para ello, podemos utilizar el término de persona con discapacidad.

DIVERSIDAD FUNCIONAL

Por otra parte, tenemos el término diversidad funcional, que fue acuñado en el año 2005 por Javier Romañach Cabrero (1962-2018), activista e inventor, afecto de tetraplejia a raíz de un accidente de tráfico. Durante una reunión de la organización internacional «Foro de Vida Independiente» utilizó por primera vez la locución «diversidad funcional».

En relación a utilizar este vocablo no existe unanimidad siendo cuestionado desde diversas instancias. A pesar de no haberse generalizado en la sociedad, hay ciertas organizaciones que lo utilizan para romper la carga ideológica y conceptual de palabras como deficiencia, limitación, discapacidad, minusvalía, invalidez… utilizadas para referirse a las personas con discapacidad.

 

PERSONA CON CAPACIDADES DIFERENTES

El concepto de persona con capacidades diferentes proviene de una campaña electoral mexicana, no siendo reconocido por organizaciones especializadas. Es una idea, que fácilmente puede llevar a confusión, no siendo muy específica, dado que al fin y al cabo, todos tenemos capacidades diferentes.

 

Como conclusión, es importante destacar que todos tenemos diferentes capacidades y muy diversas (puedes tener facilidad para jugar al fútbol, para las matemáticas, para el diseño gráfico, la musica, el teatro…) y, no todo debe centrarse en una limitación que tengamos. Entonces, ¿tiene sentido generalizar y que nos definan como discapacitados o minusválidos?

 

     

 

Mi respuesta es no, dado que tenemos aptitudes, cualidades y talentos que nos disponen a destacar en algo.