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Todos en algún momento hemos tenido el deseo de estar solos. Sin embargo, algunas veces sin darnos cuenta e inconscientemente, cuando tenemos una discapacidad, vamos disminuyendo la relación con nuestro entorno de forma continuada, dando lugar al aislamiento social y, al mismo tiempo, desencadenando en sentimientos de soledad. Dejamos de mantener cualquier tipo de relación, nos alejamos de nuestro entorno, lo que comporta consecuencias importantes tanto para nuestra salud como para nuestro bienestar.

 

¿Qué diferencia existe entre el sentimiento de soledad y el aislamiento social?

Es importante no confundir la percepción de sentirse sol@ con vivir sol@, y con no disponer de una red de relaciones sociales.

El sentimiento de soledad lo asociamos con la falta de contacto con otras personas, pero la verdad es que en muchas ocasiones, aun y estar rodeados de personas, nos podemos sentir solos. Es lo que llamamos soledad emocional. Tenemos esta percepción de soledad porque nos sentimos incomprendidos, desatendidos, desamparados y no contamos con personas en las que podamos confiar.

¿Cuántas veces algún familiar o amigo no entiende que nosotros no podemos hacer algo cuando se trata, por ejemplo, del dolor de la fibromialgia? Como es algo no observable, a veces es complicado que otras personas entiendan lo que se sufre.

El aislamiento social es la ausencia de contacto social con otras personas; es cuando nos distanciamos, ya sea de forma voluntaria o involuntaria de nuestros amigos, familiares, conocidos… si bien, habitualmente suele ser un distanciamiento involuntario que viene dado por diversas circunstancias (enfermedades que hacen que las personas del entorno se distancien, discapacidades motoras que hacen que no puedas realizar determinadas actividades…).

Aunque los dos conceptos pueden estar relacionados, podemos estar socialmente aislad@s y, sin embargo, no sentirnos sol@s y, por otra parte, tener este sentimiento de soledad, manteniendo un entorno social considerable.

 

¿Cómo se manifiesta el aislamiento social?

La persona que se está aislando a nivel social es aquella que muestra retraimiento, disminuye actividades sociales de ocio, ha dejado de realizar alguna actividad que antes hacía, ha reducido actividades en las que había implicada interacción social, tiene tendencia a quedarse sol@ en casa o a realizar actividades en solitario, no se relaciona con otras personas.

 

¿Cuáles son las causas del aislamiento social?

Éste puede darse por diferentes circunstancias. Algunas de ellas pueden ser:

  • Trastorno de ansiedad o depresión: esta vivencia subjetiva de malestar puede llevar a la persona sentirse abrumad@ por la gente, con escaso interés en las relaciones sociales, o bien, el miedo a estar en lugares donde hay mucha gente hace que la persona trate de evitar dichos espacios con tendencia a retraerse y a aislarse socialmente.
  • Haber sido víctima de bullying o acoso escolar: el rechazo por parte del entorno en el que se vive puede hacer de estos niñ@s adultos introvertidos, con dificultades para relacionarse y confiar en los demás, con tendencia al retraimiento.
  • Accidente o enfermedad médica que limita a la hora de salir: puede ser aquella persona que después de un accidente tiene una movilidad reducida, lo que le impide poder salir de casa, con el consecuente aislamiento social que comporta. O bien, aquella persona que tiene fibromialgia y, por sus dolores, tiene dificultades en la deambulación y se queda en casa.

 

¿Cómo se puede tratar?

El objetivo principal es detectar el origen de las dificultades que presenta la persona y, en base a éstas, trabajar la recuperación de la confianza personal en uno mism@ y en el entorno, proporcionando estrategias personales de afrontamiento.

Asimismo, algunas acciones que puedes intentar están centradas en buscar recursos que puedan suponer una oportunidad de encuentro con otras personas como:

  • Contactar con alguna asociación, por ejemplo, si tienes una discapacidad, donde podrás encontrar personas con situaciones similares a la tuya con quien podrás relacionarte quizás más fácilmente y compartir experiencias.
  • Buscar una actividad grupal que te guste donde puedas interactuar y relacionarte con otras personas (clases de yoga, clases de pintura, risoterapia…).

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Lídia Palou

Psicóloga y Coach. Especialista en discapacidad.

Colegiada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya.

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