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¿QUÉ SON LAS CREENCIAS LIMITANTES?

Las creencias limitantes son ideas, pensamientos negativos u opiniones que consideramos como ciertos, sin que necesariamente lo sean. Están conformadas por nuestra percepción de la realidad y nuestra mente las toma como ciertas y, de alguna forma, condicionan nuestra vida. Nos impiden crecer a nivel personal, dificultan que tomemos decisiones, evitan que nos enfrentemos a nuevos retos…

¿CÓMO SE ORIGINAN?

Muchas creencias limitantes tienen su origen en nuestra infancia, a través de nuestro entorno (padres, tutores, familiares, profesores…), del cual recibimos una serie de mensajes que ayudan a conformar una opinión tanto de nuestra persona como del mundo.

Si la discapacidad es de nacimiento y siempre has recibido un trato de sobreportección, recibiendo mensajes tipo «Ya te lo hago yo, que tu no puedes», es muy probable que estos mensajes se hayan ido instalando en tu subconsciente y vayan determinando el rol que adoptas en tu vida. Probablemente, habrás ido interiorizando y dando forma a esta expresión incorporándola como una creencia en relación a este mensaje que posiblemente te lleve a adoptar, ahora que eres adulto, una actitud de no ser capaz.

Asimismo, si en tu núcleo familiar ha habido la tendencia a responsabilizar al “exterior” de las dificultades que están bajo su control (“si te hubieran ayudado no te hubieras caído de la silla”, “si te lo hubieran repetido ahora no estaríamos en una dirección equivocada”…), crecerás en la creencia de dificultades para sentirte con capacidad para buscar alternativas y soluciones, pensando que no puedes llegar a determinados propósitos.

TIPOS DE CREENCIAS LIMITANTES

Existen diversos tipos de creencias cuando tienes una discapacidad y en la mayoría de los casos están relacionadas con nuestra capacidad en el contexto familiar, social, laboral…

Algunos ejemplos son:

  • Soy una carga para los demás.
  • No podré desenvolverme en mis situaciones habituales.
  • Voy a ser dependiente de todo y de todos.
  • Nunca seré feliz, todo lo malo me pasa a mí.
  • No lo gonseguiré nunca.

También hay creencias generales que son ampliamente extendidas en nuestra sociedad, como:

  • Que lástima me da que no pueda caminar.
  • Le voy a ayudar porque él solo no lo conseguirá.
  • Está enferma.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE LAS CREENCIAS LIMITANTES?

La mayor dificultad es que cuando hay una creencia limitante, ésta te ancla a una verdad que viene determinada por tus experiencias, que dirigen tu vida a través de la creencia. Ello, te resta autonomía para progresar en tu crecimiento personal en los diferentes ámbitos de tu vida (personal, social, laboral, familiar…).

En este contexto, si tienes la creencia que “No seré capaz de hacer las mismas cosas que antes de mi enfermedad”, tu comportamiento se verá condicionado por ello. Tu actitud no te permitirá desenvolverte con seguridad y determinación a la hora de, por ejemplo, salir a la calle si vas en silla de ruedas o llevas una prótesis, o bien, acudir a una reunión si tienes hipoacusia, sino que tu actuación será acorde a tu creencia (inseguridad y nerviosismo a la hora de manejar la silla o no intervenir en la reunión), llegando a lo que podemos llamar profecía autocumplida. Como decía el sociólogo Robert K. Merton (1948) “si los individuos definen una situación como real, esta situación tiene efectos reales”.

¿CÓMO CAMBIAR ESTAS CREENCIAS LIMITANTES?

Las creencias limitantes condicionan tu actitud ante la vida, pero no necesariamente la determinan. El coaching es una potente herramienta con la que se puede modificar estas creencias limitantes. El primer paso es ser conscientes de estas, posteriormente desaprenderlas y, por último, reprogramar tua mente con creencias potenciadoras para fortalecer tu autoestima y desarrollar tus habilidades y dones que te dirigirán a tus propósitos.

La clave del bienestar está en la propia confianza en ti mism@ para desarrollar tu potencial, sin ser la “marioneta” de tus creencias limitantes y, sentirte a gusto y acorde con lo que haces, dices, eres y te propones.

Y, con mi método AVIVA, puedo guiarte para desaprender esas creencias que tanto te limitan y te desvían de tu camino para redireccionar tu vida hacia tus necesidades y deseos.

Dar el paso, ahora solo depende de ti, de tu decisión de adaptarte a tu situación y mejorar tu vida.

“El hombre a menudo se convierte en lo que cree ser”.

Mahatma Gandhi