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Pedro era trabajador de mantenimiento de carreteras cuando se detuvo para ayudar a un camión averiado y un vehículo chocó con su furgón de tal forma que él quedó atrapado por las piernas. Cuando despertó en el hospital, asustado al sentir gran dolor y observar que una de sus piernas no estaba, se percató de que algo había ido realmente mal.

Le explicaron que tras diversas intervenciones tuvieron que amputarle la pierna, no se la pudieron salvar. 

Estaba en estado de shock, atemorizado. Su vida, en cuestión de segundos, se había desmoronado. No podía creerlo. Se sentía triste, enfadado, frustrado y deprimido.

Se preguntaba “¿qué será de mi vida?” Esa incertidumbre en relación al futuro, de vivir sin una extremidad.

Su mente era como una “olla a presión”: “¿Cómo voy a soportar ese dolor el resto de mi vida?” “No podré valerme por mí mismo”, “No podré trabajar más de lo mío”, “Con lo joven que soy no puedo vivir de una paga”,  “No podré volver a montar en bicicleta”, “¿Cómo voy a subir las escaleras de casa?”, “¿Cómo será mi vida a partir de ahora?”, “¿Qué podré hacer?”… Preguntas y más preguntas inundaban su mente, todas enfocadas al futuro, a lo que él pensaba que podría ocurrir. Ese miedo a no saber qué es lo que ocurrirá y a no tener el control sobre su situación.

 

¿Cómo puede afectar la incertidumbre?

A nivel físico: Principalmente nos podemos encontrar somatizaciones del tipo dolor de cabeza, náuseas, alteraciones gastrointestinales, cansancio…

A nivel psicológico: el estado de ánimo puede verse condicionado por la sensación de falta de control, por esa indefensión e impotencia ante la situación, que al mismo tiempo hace que la motivación disminuya, puede aumentar la rumiación, que a su vez puede generar trastornos del sueño, sentimientos de culpabilidad, tristeza, rabia…

A nivel de conducta: El miedo y el querer deshacernos de la incertidumbre puede llevar a la persona a buscar información acerca de su problema, tratamientos y soluciones en fuentes no verídicas.

 

¿Cómo puede tratarse la incertidumbre?

En primer lugar, podemos centrarnos en buscar información y tratamientos basados en la evidencia científica. Existe gran cantidad de fuentes de información (ensayos publicados, libros…).

También puede ayudar el formar parte de alguna asociación para poder acceder a recursos, servicios, apoyo e información. Las asociaciones facilitan información sobre la condición en la que se encuentra la persona, enfermedad, tratamientos. También organiza actividades, acciones de divulgación social, da asistencia social y psicológica…

Por último, ayuda profesional cuando esta incertidumbre interfiere significativamente en tu día a día.  En este caso, la terapia se orienta a favorecer la asimilación, mejorar tu estado de ánimo, disminuir la ansiedad y los miedos.

    Si la incertidumbre es un aspecto que realmente te incapacita en tu día a día podemos encontrar conjuntamente el plan de tratamiento personalizado que aborde tus síntomas y satisfaga tus necesidades.

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    Lídia Palou

    Psicóloga y Coach. Especialista en discapacidad.

    Colegiada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya.

    Y si necesitas ayuda contacta conmigo y pide una cita.