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¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad que todas las personas tenemos para superar los momentos difíciles y además sobreponernos y salir fortalecidos.

Es observar las dificultades, no como problemas, sino como desafíos, retos a superar y entenderlos como una oportunidad para aprender, para desarrollar habilidades y competencias y mejorar.

¿Y cuáles son los pasos para afrontar la adversidad de forma constructiva?

 

1. Potenciar las relaciones interpersonales.

Cultivar y valorar las relaciones familiares y de amistad. Para ello puedes rodearte de personas que mantengan una actitud positiva ante la vida y crear una sólida red de apoyo y comprensión que pueda sostenerte en estos momentos más difíciles que estás transitando.

2. Aceptación.

Entender que vives una vida llena de retos y desafíos y que la situación complicada puede darse en cualquier ámbito de tu vida o en todos ellos al mismo tiempo.

3. Autoconocimiento y capacidad de introspección.

Lo que te va a ayudar es tener un buen conocimiento sobre tu mism@. ¿Y cómo puedes conseguirlo? El primer paso es entrenarte a ser consciente de lo que piensas, de lo que sientes y de tus emociones. También debes reconocer cuáles son tus fortalezas y debilidades, sin regodearte en estas últimas. Para ayudarte a reconocerlas puedes pensar en cómo has afrontado las dificultades en el pasado, recordando las habilidades y estrategias que te ayudaron en los momentos difíciles. Confiar en tus capacidades favorecerá tu adaptación al cambio.

4. Autorregulación emocional.

La aparición de emociones desagradables es inherente a cualquier momento de dificultad, por lo que es normal experimentarlas y hay que entenderlas. Puedes sentir rabia, tristeza, ira, frustración, miedo… por tu situación de discapacidad y debes aprender a reconocerlas, observarlas, aceptarlas y expresarlas de forma adecuada, sin luchar contra ellas.

5. Actitud positiva y de autoconfianza.

A menudo, no puedes cambiar los hechos, y, en este caso, no puedes cambiar tu discapaciad, pero sí la forma cómo la interpretas y respondes a ella. Una manera, es tomarlo como una oportunidad para aprender y entrenar tus habilidades confiando en tu capacidad e intuición para resolver los problemas.

6. Punto de vista objetivo.

Es fundamental analizar los hechos o la situación desde un punto de vista objetivo, sin dejarte arrastrar por suposiciones o juicios de valor que te llevarán a distorsionar la realidad y a exagerarla. Para ello, es clave gestionar la situación con eficacia y no caer en el error de pensamientos del tipo que “todo me pasa a mi”.

7. Sentir que la vida tiene un propósito.

Es esencial que establezcas nuevas metas que te ayuden a mirar hacia el futuro con sentido, elaborando un plan de acción orientado hacia esos objetivos, siendo crucial trabajar en la búsqueda de soluciones.

8. Perseverancia y proactividad.

No debes evitar tus problemas, sino que es clave y decisivo tomar la actitud de insistir, mantenerte firme en tu expectativa de buscar nuevas posibilidades. Debes centrarte en buscar soluciones, gestionar los cambios, sin considerar la opción de rendirte. Tu situación puede mejorar si trabajas en ello.

9. Acción.

Tu situación es la que es y no la pordrás modificar. Es posible que no sepas si puedes buscar nuevas posibilidades, pero debes centrarte en actuar por pequeño que creas que sea el cambio.

Y ello, ¿Cómo puedes conseguirlo?

En este punto es donde el coaching toma su importancia. Mi proceso de coaching se centra en guiarte para que conectes con tus recursos, fortalezas y habilidades con el objetivo de afrontar y recuperarte de las adversidades integrando la experiencia y aprendizajes en tu vida.